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Resumen

07/11/2006

Mas alla de Internet.

Tres semanas sin conectarme

El mundo sigue girando y yo con el

pero dicen que hay otro mundo, es verdad yo lo he visto;

yo he viajado por sus enigmaticas sendas

Me cortaron las alas? he tenido que caminar.

Todos los mundos siguen girando y no te piden permiso;

no te esperan.

Hoy he encontrado una ventana a ese otro mundo;

como un oasis en el desierto y saciado mi sed solo a medias;

sabiendo que hay que marchar el agua sabe aun mas deliciosa.

Deliciosamente amarga.

He memorizado el camino.

Espero regresar pronto.

No hay muchos oasis en el desierto.

07/11/2006 11:36. Autor: Job. #. Hay 1 comentario.

16/11/2006

Túnez día 0: En las nubes

Los ángeles son unos pajarracos, pero existan o no yo los envidio porque tiene alas.
Un día nublado, llueve a medias, a veces llueve a veces no. Las pesadas nubes se ven tan cargadas que parece que con dar una patada al suelo las gotas se van desprender antes que lo decida la borrasca.
He subido al avión simulando como siempre que no estoy ilusionado, son ya tantos vuelos. Pero no puedo contener una sonrisa cuando el capitán nos da la bienvenida, me encanta volar.


Despegamos, el avión despega, el resto no hacemos nada para ayudarle.
En un instante de tiempo no mayor que el parpadeo de unas pestañas nerviosas que no hacen caso al intento mi vecina de permanecer tranquila mientras respira profundamente agarrada a asiento, el avión se sumerge en las nubes negras que cubren el aeropuerto. A pesar de mi formación técnica no puedo evitar preguntarme si realmente el piloto podrá guiar su nave entre esta oscuridad. Un par de giros casi pierdo la orientación, yo...
Sigo mirando por la ventanilla y de repente todo cambia. Sobrevolamos unas

nubes limpias de bello algodón iluminadas por un sol radiante que nos mira con indiferencia, escoltado por un cielo teñido de un azul como dictaminan los cánones, un verdadero azul cielo.


Los ángeles serán unos pajarracos pero pueden disfrutar de espectáculos como este cada vez que les salga de sus celestiales ganas.

16/11/2006 19:01. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez día 1

Gabes, Terraza del Hotel Chems, 21:50

Una nueva aventura ha empezad. A pesar de que no es el primer viaje y a que se trata de un desplazamiento por motivos de trabajo, para mi una situación como esta siempre será una aventura.
Por lo que he podido intuir no podré hacer mucho turismo, el deber es el deber y no estoy yendo a las ciudades más bonitas de Túnez pero creo que me voy a sumergir de una manera nueva para mi en una sociedad tan diferente y a la vez tan parecida (vaya topicazo) como lo es la tunecina.

Decir que he pasado la noche en Túnez es decir demasiado para las escasas tres horas que he podido dormitar eso si en un hotel de 4 estrellas con desayuno en la habitación a las 4 de la mañana incluido. Que largo se pude hacer un día que comienza a esas horas.
Unos de mis compañeros de trabajo ha tenía que impartir un curso en Gafsa, 4 horas en coche...no puedo decir nada de mi primer contacto con el país ya que lo he pasado dormido.

Nueve de la mañana en Gafsa, realmente este es otro mundo. Ya desde el coche notas un abismo entre este país y cualquier otro de Europa... ¿he dicho algo raro? ¿Qué eso ya lo sabíais? Vale y qué
Casa de un solo piso, algunas muy viejas y otras a medio construir, calles asfaltadas con arcenes de arena y líneas que nadie respeta (la forma de conducir en Túnez merece un capitulo propio, esperaré a tener más experiencia) y la gente...hace ya mucho tiempo que da igual como sean las calles, edificios, coches...lo que realmente distingue son las personas. Que a su vez dejaran una impronta imborrable en sus calles, casas, coches...y la gente de Túnez sabe dejar su impronta.

Son detalles, como se mueven, como miran, como se expresan. Me río yo del crisol de culturas que ha pasado por mi tierra, miras a estás gentes y ves en sus rostros el pasar del tiempo, la huella de cientos de generaciones y pueblos. No ves en ellos desesperanza ni enfado, tan solo a veces se asoma un mueca de ironía, del que sabe que el ritmo cambiado lo llevamos los demás y aún no nos hemos dado cuenta.

En general para que engañarnos la ciudad es fea, nada de pintoresca o diferente, es fea, las cosas por su nombre. Así que no me lamente mucho salir hacia Gabes después de comer tras intimar con un lugareño y su burro...tendré que sacar la cámara de fotos con cara de periodista y no de turista.

Me ha tocado conducir a mi, mi bautismo de fuego. Ha sido un tanto extraño ya que en muchas ocasiones el paisaje era calcado al de Andalucía o quizás se lo hayamos copiado nosotros.

Poco más que decir.
Una jornada un tanto aburrida, sin nada que destacar salvo que ha sido mi primer día en el continente africano.
16/11/2006 19:04. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez día 2: Las comidas de mi Tia

Gabes, Sur de Túnez. 22:00.Hoel Chems


Aquí sentado en la terraza de mi habitación puedo comtemplar el Mediterráneo. Mare Nostrum, el Mar Nuestro. Fue tan suyo, tan nuestro, tan de todos los que gozamos de sus aguas que aún con el paso de los siglos seguimos todos sintiéndonos un poco primos lejanos.
Compartimos tantas cosas pese a lo que nos pese y estamos tan distanciados y lo que aún nos alejaremos si el mundo sigue como sigue...a pesar de globalizaciones, antiglobalizaciones, migraciones en masa o alianzas buenrollísticas.

Hoy he sentido esa cercanía observando lo que hemos comido y los comentarios que ha hecho nuestro anfitrión, el encargado de la zona eléctrica en la que estoy trabajando.
¿No os ha pasado nunca que cuando habéis ido a comer a casa de una tía o algún familiar o incluso en casa de algún amigo y os ha preparado la comida su madre, lo que os servían, aunque sea un plato que soléis comer en casa no sabe igual? A mi me pasaba de pequeño muchas veces.
Pues aquí en Túnez tengo la misma sensación. Los ingredientes son muy similares, aceitunas, aceite de oliva, patatas, pollo, pescado; preparado en aliño, fritos, algunos guisos. La apariencia incluso es muy parecida (las papas aliñas del hotel de Gabes parecen de Casa Paco), pero no es lo mismo, hay algo de que se queda pegado al paladar, un aroma que baja por la garganta diciéndote que no estás en casa.

¿Sabéis otra cosa que recuerdo con mucho cariño? La ilusión con la que iba a comer a casa de cualquier familiar, de cualquier amigo, sabiendo que ese día podía llenarse de gratas sorpresas, que en cada bocado que daba iba a descubrir un nuevo sabor. Recuerdo como estaba atento a todo, para aprender las costumbres de aquella casa que me acogía. Creo que en aquellos almuerzos y cenas en hogar ajeno empezó a forjarse en mi esta capacidad de adaptarme a lo nuevo, de intentar ser respetuoso a las tradiciones de los que me rodean. Son los que han hecho que hoy para almorzar le haya dicho a Abdel que yo quería lo que el pidiese; ¿Sea lo que sea? ha preguntado el; Sea lo que sea he contestado yo.
El ha sonreído, creo que en parte contento de mi gesto, en pqrte pensando no sabes lo que te espera.
16/11/2006 19:07. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez día 3: Un dia diferente

Douz, Hotel Tuareg 22:45 

Otra, terraza, otro hotel, otra ciudad. Me encuentro en Douz, una de las puertas al Gran sur, el Desierto del Sahara. He pasado en pocas horas de un extremo de la realidad a otra. De Gabes, ciudad sucia e industrial a Douz, ciudad sucia y turística. La jornada de mañana, aunque quizás atente a mis principios, se presenta apasionante. Pero no adelantemos acontecimientos.

 Una de las ventajas de ir a un país extranjero a trabajar es que si bien no haces mucho turismo si que te sumerges de forma más natural en el ritmo de vida del lugar al que llegas, conoces a la gente en situaciones cotidianas y si tienes suerte y te lo mereces incluso puedes hacer un amigo.

 Aquí sentado, mirando las palmeras del desierto que mañana me voy a atrever a profanar, me pregunto todavía como he conseguido acabar la tarea que me habían encomendado. El entorno era el de siempre, PC's, pantallas, una sala caliente sin ventilación (y en Túnez), un programa nuevo con el que pelearse, ciertos problemas que resolver Hasta ahora nada nuevo. Ahora súmale que para encontrar los errores del sistema que tenían que ser corregidos tienes que comunicarte con a un tunecino que solo habla árabe y francés, hablando tan solo español e ingles. Se han producido situaciones un tanto surrealistas. 

Es curioso como con voluntad y paciencia dos personas pueden comunicarse sobre algo tan fuera de lo común como redes eléctricas, centrales, control remoto...más difícil ha sido aprender el idioma de mi compañero de trabajo, ¿el francés? ¿el tunecino? no su idioma privado. El pobre hombre estaba convencido de que sabía ingles. Pero le cambiaba el significado a las palabras, last es siguiente, I don't es su comodín, lo usaba para decir que no tenía ni puñeterea idea y para decir que el iba a hacer algo, que estuviese atento de como se hacía.

Y no escribo esto para reírme de él, yo hasta esta mañana estaba convencido que me sabía los números en francés. Después de una veintena de códigos dictados erróneamente he descubierto lo contrario. 

Douz, Hotel Tuareg 0:40 M

e esta gustando esto de escribir en una terraza con vistas, voy a incluir este detalle en las condiciones indispensables cuando me compre una casa. 

El ser humano tiene una característica muy peculiar. Se ríe sanamente, sin acritud de las desgracias ajenas. Si se que también tiene mucha mala leche y podemos reírnos exactamente de la forma contraria. Pero creo que hay que ser una persona malvada para eso. Me refiero a presenciar un acontecimiento y reírse de el, por lo surrealista de la situación, por que si le quitas la parte de desgracia en el fondo es gracioso lo que ves. 

Viajando de Gabes a Douz se ven en los arcenes (si a esa franja de arena se le puede llamar arcén) unas señales de tráfico muy parecidas a otras que hay en España, la diferencia es que dentro del triangulo rojo con fondo blanco no está el dibujo de una vaca  un ciervo, en Túnez hay que tener cuidado con atropellar a los camellos dromedarios. La señal en cuestión repetida hasta la saciedad y con advertencias en tunecino y francés  nos resultó a los tres ocupantes del coche un tanto graciosa. Tanto más cuando al lado de la carretera no hay ningún sitio donde pueda esconderse un dromedario y dado que son grandes como ellos solos pues piensas que debe ser  muy difícil no ver un dromedario en mitad de la carretera.

En esas estamos cuando a lo lejos vemos una acumulación inusual de luces de posición (viajábamos de noche). Al acercarnos observamos un dromedario muerto en el arcén, un mercedes reventado y el dueño estaba siendo atendido encima del asiento trasero de su coche, lo habían sacado y lo usaban a modo de camilla...

lo curioso es que las bromas continuaron, que si es mala suerte, que si toda la vida trabajando para acabar así, que si para que quieres un mercedes si lo empotras contra un camello, que posibilidad hay de pegársela con un camello, que si los camellos de aquí son muy selectos y solo se chocan con mercedes, que si, que so, que su...pero nadie comento que a lo mejor al del coche estaba a punto de morir.

16/11/2006 19:10. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez día 5: El Gran Erg

18:37, Hotel Bereber Matmata 

Dicen que por aquí se rodó la Guerra de las Galaxias y... 

De acuerdo voy a andarme por las ramas, si soy culpable, desde el punto de vista que quieras, moral social, global aunque  no lega y no podrán encarcelarme. Tendré que trabajar mucho para redimirme en la otra vida por que lo que es en esta.

 No puedo alegar que no lo sabía  porque me lo dijeron el primer día, nada más bajar del avión. 

Ya comente la última vez que escribí, hace dos días que iba a profanar el desierto y así lo he hecho.

 Salimos temprano de Douz, dirección Matmata, donde me encuentro ahora escribiendo. Allí nos esperaba nuestro guía, Daniel, un francés de pelo largo y canoso y muchas horas de desierto pegadas en la piel y un compañero, Pascal, amigo suyo de la infancia que estaba por allí de vacaciones y nos iba acompañar como coche escoba. 

¿He dicho coche?, no coche no, quad, un quad para cada uno, en los que íbamos a llegar al oasis de Ksar Ghilane. 70 Km. en un día, 30 por una pista de tierra y piedras llena de baches con el inconveniente de que era la primera vez que muchos cogíamos un trasto de estos. Linda máquina, como dice Roberto el Argentino, bien diseñada. Estoy de acuerdo con él. Y lo demostraron en los 40 Km. de dunas que tuvimos que recorrer hasta llegar al oasis. Las dunas del gran desierto del Sahara. Hay gente que siente lo insignificante que es el ser humano mirando las estrellas. No ha que irse tan lejos, basta tan solo con darse un paseo por el Gran Erg, aunque sea en una de sus zonas más benignas, si es que se pueda decir que tiene alguna.Kilómetros de fina arena que se extienden hasta donde la vista  no alcanza, de colores a veces ocre a veces oro. Salpicada por plantas con el valor suficiente para crecer aquí, luchando contra el calor y las dunas. Un lugar en la tierra de una belleza que duele tan solo con recordarla, más bella aún cuando se sabe peligrosa.Detenerse un instante a escuchar como pasa el tiempo en este lugar, inexorable, sin prisa, poderoso, con toda la eternidad por delante. Un tiempo orgulloso de una de sus obras maestras, el desierto del Sahara. Sentir el viento en la cara, un viento cargado de historias y leyendas. El sol no te alumbra, te golpea con sus rayos, dudando si perdonarte o no la vida. 

Y yo he aceptado mancillar este templo de la naturaleza, no por el mero hecho de atreverme a atravesar un pequeño trecho sin pedirle permiso primero. Si no por hacerlo motado en un artilugio de cuatro ruedas que marcaban su cuerpo, una maquina infernal que exhalaba un aliento de humo negro y pestilente, un bicho gritón que mataba a cada segundo la tranquilidad de un sitio tan sagrado como puede serlo cualquier lugar de este mundo.

 Lo peor de todo, he disfrutado haciéndolo. He disfrutado de cada duna remontada, de cada salto, de cada caída, de todas y cada una de las sensaciones experimentadas, el vuelco de estomago en cada aceleración, la subida de adrenalina cuando sientes que no estás seguro que vayas a controlar el siguiente aterrizaje...Roberto tenía razón: linda maquina del infierno has tirado por tierra alguna de mis convicciones más antiguas.

 ¿Qué si voy a repetirlo? quién sabe, en principio sigo renegando de este tipo de actividades.

 ¿Qué si me arrepiento?, ni un ápice señoría, que conste bien claro en el acta. 

Que conste también que por esta vez no he recibido ningún castigo por parte del ofendido. Tan seguro de su actual poder el desierto no ha protestado por mi osadía. 

Es más al llegar a mi lugar de destino me tenía preparado algunos regalos. Si, más regalos aún. 

 Anochecía cuando llegamos a las inmediaciones del oasis. Antes de buscar refugio entre sus palmeras contemplamos la puesta de sol desde las ruinas de una antigua fortificación romana reutilizada como prisión por los franceses. Llevo diez minutos delante del teclado y no se me ocurren palabras para describir lo que es una puesta de sol en el desierto. Cada vez que lo recuerdo miro al horizonte y me entran ganas de llorar.

 Si así es señoría, miembros del jurado pude disfrutar de una de las puestas de sol más hermosas del mundo. Pero no acabaron aquí los regalos que el oasis nos iba a proporcionar.  

Tras aparcar nuestras monturas bajo unas palmeras, cansados, sucios y hambrientos, descubrimos que la guinda del día estaba por llegar. Allí, bajo las palmeras, en la fría noche del desierto, teníamos a nuestra disposición una manantial de aguas termales donde quitarnos el polvo del camino y relajar nuestros agotados músculos.

 El resto ya es historia: cena en la jaima, te y chicha de postre, mirar las estrellas tumbado en una duna y dormir como un lirón para reponer fuerzas.

16/11/2006 19:11. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez día 7: Borroso

Hora  ni idea, lugar creo que la habitación del Hotel Chems. 

Veo borroso, tengo fiebre, no he comido en todo el día y lo que comí ayer lo he vomitado o lo he cagado. 

Ellos no se creen que vaya a sobrevivir. 

No me conocen. 

Dadme unas horas de sueño y volveré a comandar mis tropas hacia la victoria final. 

Ellos no creen 

Nu me cpnosem 

No veo bien. 

NEcesito dormíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

16/11/2006 19:23. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez día 8: Hambriento

20:05, BCC de Gabes

 

Tengo hambre, mucha hambre.

 

Ha sido un día muy largo. Tanto que aún lo es.

 

No he comido nada.

 

Sin sufrimiento no hay cura. Jajajajaja

Hago cálculos, lo del domingo lo vomité, lo poco del lunes lo cagué y hoy no he injerido nada más que agua.

Resultado: tres días sin comer.

Y aún sigo aquí, en el tajo, como un campeón. Y todo porque los jodidos serbios tienen mucho que hacer aún. 

Lo peor...que mañana será un día tan aburrido como el de hoy, o más. 

16/11/2006 19:25. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez día 10: Detalles Cotidianos

A veces cuando viajas las mayores diferencias las encuentras en los pequeños detalles, en las costumbres cotidianas. Suelen ser las que menos has planificado y por tanto te pillan con la guardia baja, echas de menos la forma de hacer las cosas de tu país, te preguntas como alguien puede hacer ciertas cosas de cierta manera cuando la única forma valida es la tuya. Pero no puedes hacerlo como siempre porque no tienes los medios.

A veces cuando viajas las mayores diferencias las encuentras en los pequeños detalles, en las costumbres cotidianas. Suelen ser las que menos has planificado y por tanto te pillan con la guardia baja, echas de menos la forma de hacer las cosas de tu país, te preguntas como alguien puede hacer ciertas cosas de cierta manera cuando la única forma valida es la tuya. Pero no puedes hacerlo como siempre porque no tienes los medios.

¿Qué hacer?

Hay quien se adapta, que no rendirse. Hay quién no es capaz y se conduce por la vida con exigencias, incomodo por no poder hacer las cosas como querría. Otros, los más, los menos, no se adaptan pero tampoco molestan. Simplemente usan el ingenio.

Todo este discurso viene a hacer referencia a algo que descubrí el primer día que llegué a este país. Lo descubrí por casualidad, haciendo algo bastante común. El que esté leyendo esto también lo hubiese descubierto tarde o temprano.Estaba en el centro de control de Gafsa, había dormido poco ya que salimos a las cinco de la mañana de la capital. Me encontraba sentado haciendo algo importante cuando me sobrevino una visión, el recuerdo de una película. ¿Habéis visto "Demolution Man" de Silvester Stallone? (vaya referencia cinéfila y culta) La han echado muchísimas veces en la tele (esto es un intento de disculpa). ¿Recordáis la escena en la que los compañeros del Stallone se ríen por que no sabe como usar las tres conchas (no me preguntéis lo que son, no lo se pero siempre he tenido curiosidad)? Poneos en mi lugar: sentado haciendo algo importante, acabas, miras a un lado miras a otro y no hay papel higiénico en ningún sitio. En la pared hay un grifo y una manguerita (¿¿las tres conchas??). No les echaste mucha cuenta al entrar al baño aunque ahí están y piensas Naaa, no puede ser.

El Rambo-Stallone lo solucionaba en la peli insultando a un expendedor automático de multas y llevándose una docena de multas al W.C. pero aquí en Túnez no hay de esas (y yo tampoco soy Rambo). Tan solo un grifo y una manguerita. Piensas en la adaptación, en la diferencia de culturas y todo eso. Pero es tu culo y tu culo no entiende de adaptación ni de culturas. Quiere ser limpiado como siempre, a lo sumo acepta sustituir el papel higiénico por papel de periódico o por hierbas del campo mientras no sean de ortiga. ¿Un chorro de agua? ¿A quién se le ocurre? De repente piensas que si usan agua tendrán que secarse de alguna manera. En el W.C. no hay nada. Abres la puerta despacio. En el lavabo tampoco hay nada. ¿No se secan?, no quieres ni imaginártelo, chorro de agua, sin secarse y pantalones arriba...

Hay momentos en lo que agradezco ser como soy, ¿adaptable? no, previsor. Recuerdo el paquete de pañuelos de papel que deberían estar en mi bolso, en el bolsillo de emergencia. Ahí está. Salvado.

Cuando regreso a la sala de control le pregunto a uno de mis compañeros que me sonríe y abriendo su mochila me enseña dos rollos de papel higiénico. En los baños de los hoteles hay, me dice, para los turistas. Cógelos allí y lleva siempre contigo.

¿Sabéis lo más extraño? Cada vez que voy al baño cojo el papel higiénico de forma disimulada, sin que me vean mis compañeros tunecinos. No me gustaría que piensen que soy un cerdo que no usa agua para lavarse el culo.

Podemos alegar que nosotros tenemos “bidés” en nuestros cuartos de baño (cada vez menos). No es lo mismo. La manguerita no es lo mismo que un “bidé”. ¿Por qué? No lo se pero cada vez que entro en un W.C. y veo agua en el suelo nunca la veo del todo transparente......imaginaciones mías. Seguro

16/11/2006 19:27. Autor: Job. #. Tema: Túnez Hay 2 comentarios.

Túnez día 13: Dias especiales

Habitación del Hotel Chems, 22:58 

Como cada día durante esta semana estaba dispuesto a acostarme sin escribir nada.Tengo varias ideas rondándome la cabeza pero no encuentro el ánimo suficiente.Además ha sido un día en el que no ha ocurrido nada especial.

 Si piensas algo así, me he dicho, es porque distingues entre días especiales y días normales...no he querido profundizar mucho en esto por no fabricar en mi cabeza uno de esos enredos de los que nunca se como salir. 

Pero hace unos minutos, antes de apagar la luz he dado con la razón por la que sentía que debía escribir algo.He pasado varios días seguidos dividiendo mi tiempo entre el trabajo, el hotel y el restaurante donde comemos, siempre el mismo porque mis colegas serbios no quieren innovar ni aventurarse en los misterios de la comida tunecina.

 Hoy sin embargo me he levantado un par de horas más tarde de lo habitual, he desayunado sin prisas. Tras pasar una agradable mañana paseando por el mercado de la ciudad, que tampoco era nada del otro mundo pero que al menos es un mercado hemos almorzado en un sitio diferente (el de siempre cierra los domingos, no preguntéis la razón porque aún  no al sé). Una tranquila siesta en el hotel y solitario paseo por la algo más que sucia playa de Gabes rematan un día en el que la guinda es la boda que están celebrando en el hotel. Música tradicional, gritos de guerra y alegría, vestidos vistosos me han dado las buenas noches. 

Si esto es un día normal es que no se disfrutar de la vida... 

Se que no es así, de manera que debo decir que este ha sido un buen día.

16/11/2006 19:34. Autor: Job. #. Tema: Túnez Hay 2 comentarios.

18/11/2006

Túnez día 16: Una chicha a la luz de la Luna

Mañana nos vamos de Gabes, se que volveré, queda trabajo por hacer. Decir que  no me alegro sería mentir pero resulta algo extraño tras tres semanas en está ciudad, este hotel, trabajando con las mismas personas.

Hemos salido tarde del trabajo pero eso no ha enfriado los ánimos que teníamos de hacer algo diferente. Nuestros compañeros tunecinos nos han llevado a un café realmente hermoso en mitad del oasis. Hemos tardado un buen rato en llegar ya que hemos ido por un camino tortuoso entre palmeras y árboles frutales, atravesando pequeños poblados rebosantes de vida a altas horas de la noche.

Hay momentos en la vida en los que merece la pena vivirla. Sin preocuparte de profundas deliberaciones filosóficas sobre la vida, el futuro o la muerte. Simplemente un café, una chicha que fumar y compartir. Comunicarte y descubrir que no importa de donde procedes sino lo que eres y lo que estás dispuesto a ofrecer en un momento dado a la persona que por alguna razón o por ninguna en ese momento está a tu lado.

Tres  tunecinos, dos serbios y un español, riendo, hablando de lo que quieren de la vida, riendo aún más. Explicando viejas costumbres, extrañas a veces incluso para el que las practica. Pasando el rato sin más momento que el ahora. A veces todo parece muy fácil.

Y así debería ser.

Hoy me encuentro melancólico.

Será efecto de la chicha que he fumado.

18/11/2006 17:11. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez, día 23: Tópicos

BCC de Gafsa, 19:33

Llevo varios días sin escribir. Poco a poco le voy cogiendo el ritmo a esta vida y se vuelve a apagar mis ganas de escribir. Siento como  mi estilo es horrible y describir paso a paso todo lo que me ocurre, lo que casi siempre he hecho en mis diarios de viaje, es cuanto más aburrido.

Sin embargo aquí estoy otra vez, en la oficina, con música árabe de fondo mientras Radomir bromea con los tunecinos sobre las cosas, un tanto descabelladas, que le piden que haga.

Tópicos. Llevo toda la tarde pensando en tópicos. Que fácil es caer en ellos, que fácil es tomar decisiones según una serie de tópicos que casi todos tenemos en nuestra cabeza. Hay quien los llama prejuicios, pero dado la connotación peyorativa de esta palabra voy a diferenciar unos de los otros. Por ahora.

Tópico es llegar a España después de pasar tres semanas en un país islámico y lo primero que hago al llegar a casa es irme con mis padres a comer jamón y beber una par de vasos de un buen Rioja. No es lo que más echaba de menos de mi tierra pero a veces las cosas salen así. Si lo cuento parece un tópico y todos nos reímos.

Tópico es que los tunecinos me digan que España o al menos Andalucía es árabe porque sus antepasados estuvieron aquí durante 800 años (esto me lleva a la pregunta si somos lo que somos porque lo somos o porque lo fuimos), da igual los 500 años que han pasado desde que oficialmente el último reino árabe fue conquistado. Digo oficialmente porque durante muchos años después de aquello muchos árabes permanecieron en sus tierras. Yo reconozco esto aunque ellos no reconozcan que ese tiempo, 800 años, no es de exclusividad árabe. No solo no intentan entender eso de la exclusividad y la convivencia, como jamás se le podía ocurrir que Ceuta o Melilla no son de ningún país árabe desde hace muchísimo tiempo o como se sorprenden cuando les digo que las Canarias, que yo sepa, nunca han sido árabes. Que allí vivían los guanches y que después llegamos los peninsulares y nos los cargamos a casi todos. Fin de la historia.

Ante esa sorpresa llegan las dudas de que mi versión de la historia sea correcta.  De hecho se que  no lo es porque la historia no es una ciencia exacta. Pero... los hechos son los hechos, ¿o no? Me considero una persona de mente más o menos abierta. Abierta a aprender, abierta a enseñar, abierta a comprender. Me doy cuenta que eso no importa. Este no era un debate abierto. Si se quiere algo los razonamientos en contra de ese deseo deben ser invalidados.

Esto es un tópico hasta que te lo encuentras de frente y empieza a convertirse en un prejuicio. ¿Prejuicio mío por sentirme atacado o prejuicio suyo por intentar hacerme entender que mi casa no es mi casa, que tan solo estoy de prestado? Lo que nos lleva a otra cuestión, ¿somos de donde estamos o somos de donde fuimos? Pienso que hasta que la humanidad no considere al mundo como su verdadera patria no empezaremos a resolver los problemas que tenemos.

Esto es un tópico hasta que sientes que hablan en serio. Entonces empiezas a dudar sobre tus ideas de convivencia, libertad y buen rollito para todo el mundo. Y te enfadas contigo mismo por esto, porque descubres que el tópico es ya prejuicio, que siempre lo ha sido y no entiendes como ha podido ocurrir o lo peor, entiendes perfectamente como ha ocurrido.

Ante tanto tópico, duda y prejuicio se me ocurre preguntar, vale de acuerdo, Andalucía fue arabe durante 800 años, ¿qué es lo que queréis?

Este es el momento en el que prejuicio se torna sorpresa, no saben que contestarme. Su cara es la del soldado que ante una maniobra extraña del enemigo no sabe como actuar. Seguro que habrá ideólogos, profetas, filósofos o como queramos llamarlos que me darían una respuesta, respuesta que ahora mismo no quiero escuchar. Pero mis interlocutores no me dicen nada.

¿Victoria? no, solo un hueco por donde escapar, un momento de silencio que aprovecho para empezar a rebajar y olvidarme de la discusión.

Pocas cosas acaban cuando crees que ha acabado. Aún quedan más tópicos, pero sobre eso ya escribiré otro día.
18/11/2006 17:18. Autor: Job. #. Tema: Túnez Hay 2 comentarios.

Túnez día 23: Una sonrisa

22:54, Habitación del Hotel Gafsa Palace

A veces pienso que lo mejor de la vida se compone de pequeños detalles.

Detalles que marcan la diferencia entre pasar por la vida o disfrutar de ella.

Detalles como la sonrisa de ese niño que ha entrado en la oficina, con una sonrisa de ángel dibujada en su cara.

No me entiende ni falta que le hace. Simplemente llega riendo, los ojos le brillan en la cara como dos faros que alumbran no se si su camino o el nuestro mío.

Ha entrado en una habitación llena de desconocidos que le devuelven una sonrisa, la sonrisa que aparece en nuestras caras intentando imitar la suya.

Son detalles que la vida te regala y muchas veces los dejamos pasar, no los valoramos.

Pero el niño entiende la vida mejor que la mayoría de los adultos.

Quizás simplemente la entienda de manera más simple.

Entiende que las sonrisas se las dedicamos a él.

Y sin dudarlo se nos acerca uno a uno y planta un beso en nuestras mejillas.

Un beso que dice más que cualquier palabra que pueda escribir.

Una sonrisa y un beso de los que mañana no encontraré  más que las cenizas, pétalos marchitos de una flor de medianoche.

Mañana, tras una noche de descanso que no de sueños, me levantaré cansado y somnoliento, con la única motivación del pan de cada día; porque no he encontrado otra manera de conseguirlo...y se que  no es la más dura.

Y no recordaré que esta tarde me han dado una de las mejores razones para buscar el sol cada mañana.

18/11/2006 17:38. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Tunez, dia 26: Se te han caido los papeles

15:49, Terraza de la habitación del Gafsa Palace, al lado de la piscina

Hoy durante la hora del café hemos estado hablando con Yassin sobre el turismo sexual. Parece ser que Tunez se ha convertido en un destino apreciado por mujeres maduras que viajan desde Francia pra conseguir un amante joven.

Yassin se lo tomaba a broma, como si fuese algo normal, como si estuviesemos hablando de un buen trato, amor sexo por papeles, como si el joven amante fuese el que saliese ganando.

Incluso a contado una chiste anecdota. Un conocido suyo iba paseando con una mujer francesa cogida del brazo. Parece ser que la mujer usaba un bastón para ayudarse a andar. La señora tropezó y se cayó. Un policía que pasaba le dijo al joven tunecino: ¡Cuidado!, se te han caido los papeles.

Juzguen ustedes que yo no me atrevo. Porque en el fondo se que esta es una historia muy antigua y que con este sistema solo te juegas la dignidad y el orgullo...

... y no la vida como lo hacen los que se lanzan al mar en patera.

18/11/2006 17:45. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

20/11/2006

Túnez día 27: Domingo de palmeras

Llevo varios minutos con la pagina en blanco sin saber que escribir sobre el día de hoy. Un día de sabor una tanto agridulce. Mejor sería empezar por el principio pero  no tengo el cuerpo para ponerme a narrar sin más los acontecimientos. Pero, ¿qué más tengo salvo los hechos? Generalmente demasiadas opiniones.

 A los que estén hartos de mis diatribas existenciales he de que el de hoy ha sido un día muy agradable. A pesar de las reticencias que ayer tenía mi compañero serbio de ir a ninguna parte, esta mañana, en el desayuno, ha accedido a que hagamos una excursión. Creo que ayer entendió bastante bien que podía quedarse aquí solo en hotel, que yo no pasaba un día entero encerrado en esta ciudad. Y yo tengo las llaves del coche... 

En no menos de una hora llegamos a Touzer, la capital mundial de los dátiles. O al menos de eso presumen sus habitantes. No se si es verdad pero sus 1000 Ha. de palmeral son un buen contrincante si alguien pretende quitarles el trono. Y hay quién lo hace, la ciudad de Nefta, un poco más al sur. Pero hasta allí no llegamos porque el jodio serbio es un urbanita de cuidado y desde las 12:00 ha estado proponiendo volver al hotel. Que le den he pensado un par de veces, a mi nadie me amarga la excursión por el oasis. De hecho si lo han hecho, pero poco a poco. 

Por fin he podido pasear por una ciudad con cierto encanto, Gabes y Gafsa son demasiado modernas. El barrio antiguo de Touzer, con sus calles estrechas, diseñadas a modo de laberinto como toda ciudad árabe que se precie, es un lugar como otro cualquier para perderse y disfrutar con ello. Niños jugando en la calle, los imanes llamando a la oración, mujeres tapadas con mantas negras. No es como el burka, me dice un tunecino, se tapan así por el frío. ¿Y en verano?, le pregunto. Para protegerse del calor, me dice el tipo sin inmutarse.

El zoco, bastante turístico, estaba repleto de gente y tiendas. No me precio de ser un gran trotamundos aunque cierta experiencia tengo viajando. A pesar de ello siempre me sorprende como los vendedores de todos los mercadillos del mundo tienen la habilidad para descubrir de donde procedes. Como si el espíritu santo se hubiese dado una vueltecilla por allí regalando su don de lenguas. He preguntado por el precio de un par de baratijas, tan solo por ir controlando los precios de este país. Me han llamado loco numerosas veces, por no regatear e irme sin más o por regatear un buen rato y después irme sin comprar nada. Tan solo me ha entendido la jugada un vendedor de dátiles que al enterarse que estoy en Túnez por motivos de trabajo, me ha dicho en perfecto ingles, ¿que pasa chaval? ¿Intentando pillar los precios? 

EL serbio es de ideas fijas, ya le he puesto mote, escalope-man. Es lo único que pide para comer, ensalada y escalope dinde, escalope de pavo, que por aquí se come mucho. Yo he pedido ojja, un híbrido entre pisto y revuelto y por fin he probado la carne de dromedario...nada del otro mundo. Como la de vaca pero algo más dura y con más sabor.

Escalope-man me miraba alucinado, ¿como puedes comerte un animal que huele tan mal? Yo le he contestado que si el no como cerdo. Ha dicho que si. Pues eso.La verdad que en el camino hacia Touzer nos hemos parado a fotografiar unos dromedarios y los cerdos de la sierra de Huelva parecen regados con channel nº5 en comparación con estos animales. 

Después de comer fuimos a por el plato fuerte de la excursión. Estuvimos recorriendo un buen rato el palmeral. Realmente impresionante. Miles y miles de palmeras rebosantes de dátiles comparten el espacio con pequeños árboles frutales, cada cual en su nivel. Con pequeñas aldeas y fincas privadas en su interior, el palmeral es atravesado por una red laberíntica de caminos de tierra. Si te sales del la pequeña carretera asfaltado estás perdido, en el literal sentido de la palabra. Y ahí estaba yo, con servio medio dormido en el coche dando vueltas por el palmeral buscando el Jardín du Paradise, que mi libro dice que es muy bonito. Pero no voy por la carretera principal, que va, eso es lo fácil, rápido y aburrido. Yo voy por los caminos de tierra, preguntando a los niños, mujeres y hombres que me encuentro. Algunos montados en un carro tirado por un caballo mirando en plan, o este tío esta loco o esta muy aburrido ¿pero no se da cuenta que la carretera es el camino más fácil? Eso si me entienden porque mi pronunciación francesa debe ser peor que la de sus caballos. 

Por fin llegamos al Jardín du Paradise. Es una pena que sea invierno, en primavera debe ser realmente hermoso. El serbio se queja del olor, están abonando algunas partes del jardín. Todo iba como debía ir hasta que entramos en el zoo, si a ese campo de concentración animal puede llamarse zoo. Por principio no estoy muy de acuerdo con encerrar animales, pero tal y como está la naturaleza en algunos casos proteger que dejar libre (?????). Pero ese sitio me revolvió las tripas. Hasta las moscas parecían tristes y deprimidas. Monos, gacelas, diversos roedores, búhos, halcones, buitres, dromedarios, alguna cabra y hasta un león. Y los visitantes disfrutando como enanos, de la misma manera que disfrutábamos nosotros en nuestros zoos antes de hacerlos supuestamente humanitarios. Me rió, mentira, no me rió, lloro, callado y sin lagrimas pero lloro. Hago algunas fotos pensando que si las envío a algún sitio. Pero dónde las voy a enviar. Estamos en Túnez. No es por insultar, pero aquí las leyes en general son bastante más permisivas con todo en general. Anda que se van a preocupar por un par de monos. ¿Los de fuera? Como si no hubiera problemas en el mundo para preocuparse ahora por un león más o menos. Ya lo lamentaremos. 

Así regresamos a casa, perdón, al hotel. Radomir, el escalope-man, no parece muy afectado. Es más a medida que nos acercamos al hotel se pone más contento. Jodido urbanita. Si no fuera porque es un cacho pan con un peculiar sentido del humor. Le dejaría en mitad del desierto, que para eso tengo yo las llaves del coche. Mejor dejarlo, alguien me tiene que contar historias de serbia esta noche en la cena.

20/11/2006 17:21. Autor: Job. #. No hay comentarios. Comentar.

Túnez, día 28: Sin noticias de Gurb

Llevo aquí 28 días.  

Internet lo uso lo  justo, correo y actualizar este diario.  

Hasta ayer no pillé la BBC en la tele de mi hotel.   

No se como va la liga o la copa, no se quién gano las catalanas ni que caballero o caballeros nos dan ahora la murga desde Cataluña, no se que es de Zapatero y su alianza de civilizaciones, tal como iban las cosas dudo mucho que Rajoy siga liderando el PP, pero quien sabe si en las Bermudas tienen su triangulo misterioso  porqué no iba a tener España sus propios fenómenos paranormales; de ETA, la chorrotregua y la bajada de pantalones las negociaciones de paz ni los ecos oigo por estos lares; inmigración, relaciones internacionales, OPA de Endesa y demás culebrones varios son recuerdos difusos en mi memoria.  

Vale que estuviera el pasado fin de semana en España. Pero hice lo que tenía que hacer, pasar el tiempo con las personas que quiero comiendo jamón y bebiendo vino.

 Si ahora me dicen que España ya no existe o que me la han cambiado de sitio, a lo mejor ya no está en el norte de África sino vagando por el Atlántico como una balsa de piedra (magnifico libro de Saramago por cierto) me lo creo. Quién sabe, a lo mejor acabo como Tom Hanks viviendo en un aeropuerto, aunque me he enterado que casos como ese hay ya  varios. 

 Quien sabe. Le he comentado esta estupidez a mi colega serbio y se ha reído un rato pensando en un país navegando por el mar. Respecto a que España ya no sea España no ha reído mucho. Simplemente ha sacado su pasaporte y me lo ha enseñado. Yugoslavia pone en la portada. Salir es fácil, me dice. Los problemas aparecen a veces cuando quieres regresar. En la aduana de suecia, Dinamarca o cualquier país medio civilizado, un funcionario diligente y disciplinado coge en ocasiones la lista de países y les dice en la cara una verdad como un templo, Yugoslavia no existe, el pasaporte no es valido. Al final regresan pero tras un gasto enorme de saliva y la moral por los suelos.

20/11/2006 17:26. Autor: Job. #. Hay 3 comentarios.

21/11/2006

Túnez día 28: Antros y bailarinas

 

00:24, como casi siempre en la habitación del hotel

Yassin y su amigo...no recuerdo su nombre, Radomir-el hombre escalope- y yo lo conocemos como ErmugaErmuga. Palabra que está todo el día repitiendo y que no hace falta que nos la traduzcan. Su cara de vicioso lo dice todo. Decía que Yassin y su amigo me han propuesto ir hoy a ver un espectáculo de danza tradicional en un hotel cerca de su casa.

Yo ya me las imaginaba rodeado de turistas, los pocos que pueda haber en estas fechas por Gafsa, viendo un espectáculo "tipical spanish" pero a lo tunecino.

Nada más lejos de la realidad. Llegamos al hotel, un viejo edificio marrón de ladrillos desteñidos, si es que algún día tuvieron algún color. En la puerta un gorila nos cobra un par de dinares antes de dejarnos pasar con un gruñido. Lo de gorila no es un eufemismo.

Entramos en un salón de techos bajos, luz mortecina de un color que intenta parecerse al amarillo. El local está decentemente limpio y mis amigos piden la cena. Miro a mi alrededor, una veintena de hombres, solo hombres, ocupan unas cuantas mesas. Cada uno hace frente a un par de cervezas. He comprobado ya en un par de sitios que en este país puestos a saltarse las normas de Mahoma, lo hacen a las bravas, pidiendo las cervezas de tres en tres. Me pregunto que puestos a pasar del profeta podrían traerme una tapita de jamón, aunque me resisto a preguntar.

En cambio si pregunto a mis compañeros sobre el espectáculo de danza. Me contestan que empezará en media hora, lo justo para acabar la cena. La cara de vicio que ponen hace que empiece a sospechar sobre el tipo de espectáculo que voy a presenciar. Insisto en que me den detalles y entre risas llego a entender que es una sorpresa.

Y allí estoy yo, un occidental decadente, bebiendo orín de yanqui-como decía Víctor, mi maestro jedi- entre tres docenas de tunecinos que dan cuenta de un par de litros de cerveza cada uno.

De repente cambia la música, se hace más alegre y aparece ella. Falda larga de seda verde semitransparente, sujetador a juego cubierto por lentejuelas y alguna perla de imitación. Algo sorprendido estoy apunto de decir algo como: ¿Para esto tanta cara de vicio? En verano en las discotecas de mi país hay muchachas que llevan menos ropa. Me muerdo la lengua otra vez pensando no seas tan chulo y disfruta del espectáculo.

La bailarina empieza a bailar entre las mesas al son de la música, siempre sonriendo, siempre mirando a los ojos. Los presenten dan palmas y la llaman para que se acerque a bailar. Ella sin miedo lo hace, se acerca a algún afortunado, le susurra algo al oído y se marcha bailando hacia otra mesa. Con tal cantidad de hombres, la ingesta de alcohol y nadie de seguridad cerca, me refiero al gorila, salvo algunos jóvenes camareros y los músicos, me temo lo peor. Pero nada ocurre, ella baila para todos y ellos miran, sin molestarla.

Los más atrevidos le hacen una señal y ella se sube a la mesa. A cambio siempre recibe una propina.

Uno de la mesa de al lado, bastante borracho se levanta y la imita. Incluso se sube a la mesa. Me fijo en su cara y en la de sus colegas y su expresión me recuerda a la que ponen algunos en las bodas. Si no fuera por las propinas diría que estoy en una fiesta familiar.

Se acerca un par de veces a nosotros. La primera me mira y le pregunta a Yassin que de dónde soy. Sonríe al oír la respuesta y menea la cadera delante de mí. Siempre sonriendo, siempre mirando a los ojos.

Vuelve al rato, baila para Yassin y para ErmugaErmuga, que sorprendentemente mantiene un expresión fría, de hombre duro. Expresión que desaparece cuando la chica se da la vuelta, "Ermuga Ermuga" y mueve las manos como si acariciase dos pechos imaginarios. Ahora la bailarina extiende los brazos invitándome a bailar. Yo por supuesto acepto, pegándole un par de pases de pecho y presumiendo del arte flamenco que no tengo. El grupo de al lado me aplaude.

Hago una seña e invito a la bailarina a subirse a nuestra mesa. Baila un poco y cuando baja se agacha para recibir su propina. Me pone delante el escote, sus tetas se mueven de arriba abajo que da gusto, impulsadas por alguna técnica de control muscular, que no logro imaginar como se aprende. Así se queda unos segundos.

Yo que a veces me las doy de caballero, además de ser un poco gilipollas, en vez de ponerle el billete entre las tetas, plantando de paso mis manazas en alguna de ellas, aprovecho que está bajando para cogerle de la mano. Se la beso cual gentleman y le doy el billete. Ella mira su mano, me mira a mí y vuelve a mirar su mano. Aún no se lo cree.

Mis amigos me miran a mi con cara de este tipo es imbécil. Y yo no miro a nadie en particular.

Entonces sucede algo curioso. La bailarina se ríe, suelta un gritito de los de allí y se vuelve a subir a la mesa. Ahora baila solo para mí durante más del doble de tiempo de lo habitual en estos casos.

Mis amigos siguen con la boca abierta. El grupo de la otra mesa aplaude ahora con más entusiasmo.

21/11/2006 20:26. Autor: Job. #. Hay 4 comentarios.

28/11/2006

Túnez, día 34: Otro domingo, otro regalo

No es la primera vez que escribo un diario de viaje y se una, me es más difícil escribir un día que no haya ocurrido nada que un día que hayan pasado muchas cosas. Los recuerdos se me agolpan en la memoria peleando por salir, lo sentimientos son diversos y generalmente enfrentados, las anécdotas cómicas se codean con los momentos melancólicos.

Este domingo, como casi todos los que he vivido en este país, ha sido un regalo que me he hecho. Estoy aquí para trabajar, para dejar contento al cliente-a buen entendedor-, como ya dije alguna vez, suelo ser bastante gilipollas y he trabajado incluso algún sábado (puedo escuchar las risas desde aquí), pero los domingos me los regalo. Nada de hotel, nada de haber que hacemos hoy. Los domingos, por ahora, son a ver que hago hoy, en singular. Quien quiera que me acompañe.

Escalope-man se ha ido, me ha abandonado. La culpa no es suya. Este fin de semana estoy con unos compañeros de la empresa. Buena gente, el argentino el que más.

A pesar de serlo, ayer no dudaron en que fuésemos a trabajar. Hoy se han quedado en el hotel. Haciendo no quiero saber el que. El argentino al menos se ha levantado tarde. Lo siento, parece un buen compañero de viaje, aunque creo que hubiese pedido volver temprano, tenía (quizás aún lo tenga) trabajo que hacer para mañana.

Llevo ya unas cuantas líneas y aún no he contado anda de lo que he hecho hoy. Es que los recuerdos se me agolpan, los sentimientos son diversos...eso ya lo he contado.

Ha sido un día redondo, para enmarcar. Por lo bueno y por lo malo.

He salido temprano, como a mi me gusta. Hacia el sur, hacia el desierto, sin ningún plan definido

Recuerdo una escena de Lawrence de Arabia-inmenso Peter O'Toole-cuando el jeque árabe le dice a Lawrence algo así como que él, Lawrence, es otro de esos locos que aman el desierto pero que ellos los árabes lo que aman es el agua, las plantas, la vegetación que no tienen y con la que sueñan cada día. Creo que yo soy uno de esos locos enamorados del desierto. Ya de pequeño jugaba a exploradores en las dunas de Doñana y la mayoría de los cuentos que invento-tendré que escribirlos algún día-me gusta ambientarlos en algún lugar árido y desértico. Y aunque nuca tuve el valor de convertirme en el explorador que soñaba de pequeño he aquí que la vida generosa como siempre me da la oportunidad de cumplir mi sueño (ya se lo cobrará más adelante, estoy seguro)

Mis pasos o mejor dicho mis golpes de volante me han llevado a Nefta, la Princesa del Desierto, ciudad puerta entre el mundo controlado a medias por el hombre y el Gran Erg, el desierto del Sahara.

Esta vez he hecho lo que hace tiempo que no hago, contratar a un guía. Un señor mayor, de más de 55 años, con cuarenta de oficio en las espaldas según me ha contado. He ha conducido placidamente por la zona antigua, sus callejuelas, sus casas de ladrillo berebere, sus puertas. Me lo ha ido explicando todo, en francés e italiano, incluso ha usado algunas palabras en alemán. Como último recurso me señalaba y lo decía en árabe, para que yo lo aprendiese. Tal despliegue de lenguas es para quitarse el sombrero y aplaudir. A el por conocerlas y a mi por entenderle porque creo que le he entendido todas las historias que me ha contado, y han sido varias. Hemos paseado tranquilamente por el oasis, he comido 5 o 6 tipos diferentes de dátiles, me ha enseñado a diferenciarlos, a distinguir los maduros de los que no lo están.

He comprobado con mis propios ojos una realidad que todos conocemos: el agua es la vida. Eso no es nuevo, todos lo sabemos. Vale, vale. Aquí esa idea se hace más real que en cualquier otro sitio. Observas perplejo como a un lado del camino una vegetación exuberante, llena de vida y color observa sonriente al sol celebrando la vida, el agua, en todo su esplendor. Al otro lado del comino, sin solución de continuidad, se encuentra...nada. No hay nada. La vida es segada sin compasión. No hay agua no hay vida. A simple vista no la hay, sobre los métodos de supervivencia en condiciones de vida adversa y otros milagros de la naturaleza al National Geographic me remito. Aunque esos milagros se sustentan en encontrar agua o retenerla. Al otro lado del camino se extienden cientos y cientos de kilómetros de la región más dura y peligrosa del planeta, al menos hasta que vaya a la antártica y escriba desde allí un diario de viaje.

Para los que esté diciendo que no es para tanto, decirles que pueden que tengan razón. Aquí le "verdadero" desierto, al de arena, dunas y viento está acompañado del Chott. Blancas depresiones saladas que se suceden durante más de trescientos kilómetros. Estos traicioneros amigos tan pronto recogen el agua de la lluvia, como superan con facilidad los treinta grados. El aire vibra suavemente, como si cantara en silencio. Las imágenes se hacen difusas y un eterno mar se vislumbra en la lejanía. Un mar maldito, juguetón, que te vigila y se aleja de ti lo justo para mantener la distancia, lo justo para mantener la ilusión y la esperanza.

Caminando junto a aquel hombre, haciendo fotografías según sus indicaciones o según las mías, atento a sus gestos, a sus palabras me he traslado en el tiempo. No estoy invocando la tan manida imagen poética de verme recorriendo la ciudad en su máximo esplendor, escuchando los ecos del mercado, las caravanas beréberes llegando desde el corazón del desierto, los imanes en las mezquitas-esto aún permanece, Nefta tiene 26 mezquitas. No, es algo más personal. Viendo a este hombre, entrado en años, moreno, con arrugas en la piel, una mirada que dice más cuando calla que cuando habla me viene a la mente otro hombre del desierto, en principio sin rostro. Pienso en películas, intento recordar pasajes de libros pero siento que hay una pieza que no encaja. Entonces me fijo en su cojera y pienso lo que ya he dicho muchas veces. La vida se construye a base de detalles, y de casualidades. Un hombre cojeando me guía en el desierto del Sahara y recuerdo otro desierto a miles de kilómetros de distancia. El primer gran desierto que conocí, el Gobi y recuerdo el hombre que nos condujo, a mi hermana, a mis amigos y a mi, a conocer sus secretos. Un hombre moreno, piel curtida por el viento de aquel desierto, un hombre que miraba siempre al horizonte, buscando el mejor camino. Un hombre del desierto, un hombre que también cojeaba.

Leí hace tiempo que para escribir hay que vivir. Todavía no me he decidido a darle la razón, pero está claro que hoy he vivido mucho. Se hace tarde, mañana he de madrugar pero no puedo parar, creo que hoy padezco de incontinencia verbal. Como casi siempre.

Toda una mañana no han sido suficientes. El cuerpo, la mente y el alma me pedían seguir explorando. Deposito lleno, botellas de agua, sin cobertura en el móvil, sin mapa y el sol como referencia. Las condiciones perfectas para atravesar chott El-Gharsa dirección a Chebika (un saludo a los fans de la Guerra de las Galaxias). No voy a hablar mucho más del paisaje. Lo dicho anteriormente y las fotos hablan por si solas (poco a poco se acaba la incontinencia verbal). No ha sido mucho recorrido en coche, unos 60 Km., la autentica aventura automovilística vendrá después, pero ha sido fascinante. Una carretera completamente recta y llana, el Chott a ambos lados y al frente las montañas...y ni un solo coche con el que cruzarse.

Chebika ha sido la sorpresa del día. Pensaba encontrarme un par de palmeras enclavadas en un risco rodeando un pueblo de reciente construcción. Nada más lejos de la realidad. El oasis pequeño pero elegante, está custodiado por las ruinas de un pueblo abandonado. La fuente, de aguas cristalinas es fácil de encontrar siguiendo el canal de riego principal. Todo rodeado de montañas y rocas. Para los cinéfilos decir que aquí se rodó el Paciente Ingles y que seguro George Lucas se paso hace ya mucho tiempo para rodar alguna escena de la Guerra de las Galaxias. El paisaje es agreste y rojizo. Las rocas están cortadas a cuchillo, en láminas de diversos grosores. Se pueden distinguir incluso restos fosilizados de restos marinos. Ya se va aclarando lo de la sal del Chott. Poco más que decir, salvo tal vez que desde lo alto de uno de los riscos cercanos he podido contemplar uno de los atardeceres más hermosos que haya visto en mi vida. Los ocres, naranjas y morados se fundían con el blanco y amarillo del horizonte. Las finas nubes, oscuras, prometiendo una lluvia que no siempre llega, hacían que la paleta de colores fuera más original de lo habitual, menos limpia, mucho más difusa. Desde mi atalaya podía ver cientos y cientos de kilómetros de desierto. Ahora me explico porque el ejército romano tenía una pequeña guarnición en este solitario paraje.

Del regreso de noche por una carretera de montaña no voy a comentar nada. Quiero demasiado a mi madre para darle ese disgusto.

Un día largo y muchas ganas de escribir. La habitación del hotel está hoy más triste que de costumbre. Me imagino, escribiendo estas líneas, sentado con vosotros, tomando un café o un te, riendo, hablando, contando estas mismas historias que ya conocéis por el blog y que escucháis con paciencia. A veces me cayo e intento sacaros algún tema diferente, pero todos sabéis que es superior a mis fuerzas y de nuevo me preguntáis por este o aquel detalle, sabiendo que eso abrirá de nuevo el baúl de los recuerdos e historias.

Y pediremos otro café o un te o quizás se haga tarde y nos pidamos algo más fuerte.

28/11/2006 03:50. Autor: Job. #. Tema: Túnez No hay comentarios. Comentar.

Túnez, día 35: Anécdota

Llevo todo el día acordándome.

Anoche apenas pude dormir. Es lo que pasa con las anécdotas, sueles acordarte de ellas cuando no puedes escribirlas y tienes miedo de olvidarte de ellas.

Esta no es espectacular pero tiene su aquel. Además si nos ponemos serios nos proporciona un buen tema de conversación.

Después de todo un día de excursión me encuentro en un de mis últimos destinos, Chebika. Allí, al borde de un precipicio con unas vistas espectaculares del oasis y del desierto, escucho como un tunecino, con turbante y traje típico, vestido para la ocasión, relata ciertos detalles de la historia del pueblo a una pareja de españoles.

Yo que soy educado y quería en parte sorprender a los españoles, ya sabéis compatriotas en tierras lejanas y todo eso, saludo con un buenas tardes. El matrimonio sin mucha sorpresa me contesta con un escueto UmmTardes. El tunecino me mira, sonríe y suelta un ¡Que pasa Neng! con una pronunciación caso impecable.

El Barca, el Real Madrid y el Neng, cultura española a la conquista del mundo.

28/11/2006 04:01. Autor: Job. #. Tema: Túnez Hay 3 comentarios.

29/11/2006

Túnez, día 36: Pequeños detalles

En los tiempos muertos mientras conduzco hacia el hotel, suelo pensar sobre que voy a escribir en este diario.

Tengo varios temas en el tintero y en los días como este, de rutina y trabajo, me planteo escribir sobre ellos pero ninguno me sacude el alma, la mente o el estomago como para lanzarme a ello.

Hoy he escuchado una canción bellísima. Llena de sentimiento, la melodía melancólica que rompía el alma para después ir reconstruyéndotela pedacito a pedacito, decía en su estribillo algo así como que la vida son dos días.

Pensaba en esa canción, que probablemente era lo más destacable del día. Pero me parecía muy triste y nada parejo a mis sentimientos.

Entonces me ha venido a la cabeza un tema que está siendo recurrente en este diario de viaje, aunque a veces algo borroso, siempre aparece con cada imagen que intento describir.

Me refiero a los pequeños detalles que la vida te regala sin preguntarte, acertando siempre...aunque no siempre sabemos agradecérselo ni siquiera disfrutando de ellos.

Descubro además que mucho de los temas sobre los que aún no he escrito y posiblemente nunca escribiré se refieren a pequeños detalles.

En la puerta del hotel me detengo un rato pensando en todo esto, saludo al entrar a la recepcionista y al botones. Tanto tiempo aquí que ya soy como de la familia. Recorro el largo pasillo hasta mi habitación y sigo dándole vueltas a lo de los detalles pero sin encontrar la forma adecuada, la imagen precisa que me empuje a escribir.

Estoy hablando de pequeños detalles, de como disfrutarlos, de como aparecen sin más y hacen que la vida no se parezca tanto a ella misma y más a lo que nos gustaría que fuese.

Al entrar en la habitación casi me pongo a llorar de la emoción. El corazón me ha dado un vuelco y una sonrisa se ha posado en mi cara, dándome cierto aspecto de idiota y no me apetece espantarla de ahí.

La cama no era tal sino una pequeña obra de arte. Siempre me había encontrado algo especial, generalmente la segunda manta doblada en forma de lacito. Ni que decir tengo que los días que no había tal lacito lo echaba de menos. Hoy no hay lacito, en su lugar encima de la cama tengo una manta plegada en forma de flor. Flores rojas, geranios, es lo que han colocado en las esquinas y encima de la flor. Y una caravana de pétalos es lo que adorna mi almohada.

Le debo otra más a la vida, pero algo me dice que no me la va a cobrar. Esta corre de su cuenta.

Actualiazacion:. una buena sorpresa es la que no acaba cuando parece. Esta mañana, al ir al baño mas dormido que despierto, he levantado la tapa del inodoro (yo siempre la bako despues de usarlo,jeje) y alli me he encontrado un ramillte de pequeñas florecillas rojas dandome los buenos dias. He dudado por un momento y al final me he dicho: a tomar por saco, tengo que hacer cosas importantes, no puedo pasarme una hora contemplando embobado el vater y no pienso mear en el jardin. Tota la magia ha comenzado un nuevo dia que doy por seguro estara repleto de pequeños detalles y sorpresas

29/11/2006 01:53. Autor: Job. #. Tema: Túnez Hay 1 comentario.

30/11/2006

Túnez, día 38: Ese grandísimo hijo de...

Sin hacer referencia al titulo, hoy me he acordado de cierto Personaje amigo mío.

Llevo un par de días bastante ocupado, aunque la tarea es bastante sencilla: Se conduce por una carretera siguiendo las líneas de alta tensión hasta encontrar una subestación de potencia (realmente no están tan perdidas como parecen, siempre hay algún pueblo cercano como referencia), se desembala el equipo, se monta encima de las cajas de cartón porque hay que trabajar cerca del armario de comunicaciones. Su lugar definitivo en la oficina está en otra habitación o incluso en otra planta y habría que dar cientos de paseos para ir comprobando el resultado del trabajo sin contar las miles de manipulaciones durante el proceso. Se conecta el equipo. El trabajador, o sea yo, se sienta en el suelo o trozo de madera e instala todos los programas de control y comunicación necesarios. Hasta ahora he intentado ser lo menos transparente posible para no rebelar información secreta sobre mi trabajo. Si así lo hiciera tendría que buscaros y eliminaros uno a uno antes de que me despidiesen.

Por ahora como he dicho parece sencillo. Además estoy completamente equipado. Tengo un portátil con todos los manuales. Poseo cables y conectores. He comprado coca cola y patatas fritas. Por si fuera poco me acompaña un técnico que sabe montar y desmontar cables de red con los ojos cerrados. Tengo también un móvil repleto de números de gente que puede resolverme las dudas. Ya conocéis el dicho, sino sabes hacerlo al menos ten a mano alguien quien sepa.

Me voy a repetir. Hasta ahora parece sencillo.

PUES YO ME CISCO EN TODA LA FAMILIA DEL MURPHY DE LAS NARICES Y EN TODO SU TEOREMA, LEY O LO QUE PUÑETAS SEA.

Hoy mi tostada estaba untada de mermelada hasta por los bordes. Ni dos puñeteros pasos seguidos.

No os podéis que "miedo" he pasado cuando de vuelta a Gafsa ha empezado a llover y me he dado cuenta que el coche lo tenía en reserva...a "solo" 20 kilómetros de la gasolinera más cercana. Yo miraba a todos lados. Si aparece alguien parecido al mencionado grandísimo hijo de...lo atropello antes de quedarme sin combustible.

30/11/2006 23:34. Autor: Job. #. Tema: Túnez Hay 1 comentario.


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